23 de octubre de 2026
La compañía impulsa un proyecto en Sahelices de Sabero para trasladar a la elaboración de cecina su modelo ganadero, basado en la selección de la materia prima, el control desde el origen y la incorporación de tecnología de última generación.
Grupo Miguel Vergara da un nuevo paso en su estrategia de crecimiento y diversificación con el proyecto de una nueva planta de elaboración y curación de cecina en Sahelices de Sabero (León).
Esta iniciativa supone una apuesta estratégica por una categoría en la que la compañía quiere trasladar su experiencia de más de tres décadas en el sector vacuno, combinando conocimiento ganadero, selección de la materia prima, capacidad productiva e innovación tecnológica.
El objetivo es desarrollar una cecina con identidad propia, concebida desde el origen y elaborada mediante procesos que permitan alcanzar una mayor homogeneidad, regularidad y continuidad en la producción.
Una cecina que comienza en la ganadería
Para Grupo Miguel Vergara, la elaboración de una cecina de calidad empieza mucho antes de que la pieza llegue al secadero: comienza en la propia ganadería.
Su experiencia en la cría, selección y producción de vacuno permite trabajar con criterios como la raza, la alimentación, la edad, el peso o el grado de infiltración de grasa de los animales. Estos factores resultan fundamentales para seleccionar la materia prima en función de las características deseadas para cada gama de producto.
Sobre esta filosofía, el Grupo busca desarrollar su concepto de «cecina de ganadero y de autor», un producto cuya identidad no se define únicamente durante la elaboración y curación, sino desde la selección del animal.
«Para nosotros, la cecina no empieza cuando una pieza entra en el secadero, sino mucho antes. Empieza en la ganadería, en la selección del animal y en decisiones como la raza, su alimentación, su edad o las características de su carne. Llevamos décadas trabajando el vacuno desde el origen y creemos que todo ese conocimiento nos permite aportar una visión diferente a esta categoría y desarrollar una cecina con una identidad muy definida», señala Miguel Vergara, presidente de Grupo Miguel Vergara.
Homogeneidad, calidad y continuidad de suministro
Uno de los principales valores diferenciales de Grupo Miguel Vergara es su capacidad para seleccionar animales bajo criterios comunes de raza, alimentación, edad y características productivas.
Aplicado a la elaboración de cecina, este modelo permitirá trabajar con una materia prima homogénea, buscando una mayor regularidad en aspectos como el sabor, la textura, la calidad y la infiltración de grasa.
A esta capacidad de selección se suma la dimensión ganadera y productiva del Grupo, que facilitará el desarrollo de una propuesta comercial con volumen, continuidad de suministro y capacidad de crecimiento.
De esta manera, la compañía trasladará a una nueva categoría su modelo de trabajo, basado en el conocimiento y control de la cadena de valor, desde la ganadería hasta el producto final.
Tecnología e innovación al servicio de la cecina
La futura planta de cecina en Sahelices de Sabero contará con maquinaria, equipamiento y tecnología de última generación, orientados a optimizar los procesos de elaboración y curación.
La incorporación de estas herramientas permitirá avanzar hacia un mayor control de las diferentes fases productivas, realizar un seguimiento más preciso de la evolución de las piezas y favorecer la consistencia de las características definidas para cada producto.
Esta apuesta tecnológica no pretende sustituir el conocimiento tradicional asociado a la cecina, sino complementarlo y potenciarlo.
El proyecto representa, además, una evolución de la experiencia que Grupo Miguel Vergara ya ha desarrollado en esta categoría junto a sus colaboradores, con el objetivo de profundizar en el conocimiento del producto y avanzar hacia una propuesta propia.
León, un territorio estratégico para Grupo Miguel Vergara
La elección de Sahelices de Sabero, en la provincia de León, responde a la estrecha vinculación que Grupo Miguel Vergara mantiene desde hace años con este territorio.
La compañía cuenta con una de sus principales explotaciones ganaderas en Vidanes, donde trabajan actualmente más de 35 personas. A esta presencia se suma la incorporación de Valles del Esla en 2024, una marca históricamente vinculada a la ganadería de la montaña leonesa.
La futura planta permitirá reforzar esta relación con el territorio, impulsar la actividad agroalimentaria y contribuir a generar nuevas oportunidades económicas en el entorno rural.
«León forma parte desde hace años de nuestro proyecto ganadero y empresarial. Tenemos actividad, equipo y una relación muy estrecha con este territorio. Queremos que esta nueva planta sea también una oportunidad para seguir creciendo aquí, generar actividad y demostrar que desde el medio rural pueden desarrollarse proyectos agroalimentarios con ambición, tecnología y capacidad para competir», añade Miguel Vergara.
Un nuevo proyecto de futuro para Grupo Miguel Vergara
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de tramitación de las correspondientes licencias de obra y actividad ante el Ayuntamiento de Sabero, como paso previo al desarrollo de las actuaciones necesarias para la futura puesta en funcionamiento de la planta.
Con esta iniciativa, Grupo Miguel Vergara refuerza su apuesta por la innovación, la calidad y el desarrollo del sector agroalimentario, trasladando su conocimiento del vacuno a una categoría con la que busca ampliar su propuesta de valor.
El desarrollo industrial avanzará de forma paralela a la definición de su futura propuesta comercial y de marca.
