El paso de los años en las personas está asociado a varios cambios, tanto fisiológicos como sociales que afectan a las pautas alimenticias. A esto debemos sumarle la pérdida progresiva de masa muscular o sarcopenia que va ligada a una menor demanda energética y cuyo tratamiento se basa en practicar ejercicio físico y en llevar una dieta sana y equilibrada, con una ingesta adecuada de calorías y proteínas de alta calidad.
Desde Grupo Miguel Vergara remarcamos la importancia de seguir una alimentación variada con presencia equilibrada de todos los grupos de alimentos, entre ellos la carne Angus, debe ser una máxima a lo largo de toda la vida. Ésta ejerce un papel esencial en cada etapa de la persona, asegurando el desarrollo y buen funcionamiento del organismo, y concretamente en la tercera edad resultan fundamentales los nutrientes que la carne aporta.
Por eso, vamos a centrar esta entrada en qué se debe comer en la tercera edad y en cómo las personas mayores pueden beneficiarse especialmente de las propiedades de los productos cárnicos para fortalecer su organismo y mejorar así su bienestar.

¿Qué comer en la tercera edad?
Una correcta alimentación en las personas mayores es igual de importante que en otra etapa vital más. De hecho, y debido a ciertos riesgos por la edad, es más necesario si cabe cuidar lo que se come. Y para este papel la carne es imprescindible.
Vitaminas
La doctora Nieves Palacios, jefa de la Unidad de Medicina, Endocrinología y Nutrición, del Departamento de Deporte y Salud de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte, destaca que “la carne es fuente de vitamina B y proteínas de gran calidad con un alto contenido en leucina y creatina, que ayudan a disminuir la pérdida muscular en las personas mayores”.
Por eso, es necesario asegurar la ingesta de carne como alimento que contiene vitaminas del grupo B (principalmente la B12 que se encuentra naturalmente en alimentos de origen animal y no está presente en los alimentos vegetales), destacando las siguientes:
- B1, B2, B3, B5, B6 y B7: participan en la obtención de energía durante la actividad física.
- B9 y B12: participan en la producción de glóbulos rojos, síntesis proteica y en la reparación y mantenimiento de los tejidos.
La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEM) destaca los beneficios del consumo de carne (vacuno, ovino, porcino de capa blanca e ibérico, caprino y de conejo) dentro de una alimentación equilibrada y saludable en la tercera edad por poseer fuente de:
Proteínas
La alimentación de las personas mayores debe priorizar todavía más si cabe la presencia de nutrientes. Las proteínas de la carne de alto valor biológico contribuyen junto con el resto de nutrientes de la dieta a evitar un riesgo frecuente en la tercera edad, el de la desnutrición. Además, las proteínas de la carne contribuyen al mantenimiento de los huesos y los músculos, lo cual permitirá aumentar la posibilidad de incluir en su día a día la práctica de ejercicio moderado, muy importante a medida que nos hacemos mayores.
Aminoácidos
La carne está principalmente compuesta por proteínas, apreciadas por su alto valor biológico debido a su alta proporción en aminoácidos esenciales, en comparación con otras proteínas de origen vegetal. Estos aminoácidos presentes en la carne se encuentran en proporciones equilibradas según las necesidades nutricionales del individuo. Entre ellos encontramos la valina, leucina, isoleucina, fenilalanina, triptófano, treonina, metionina y lisina.
Minerales
La carne aporta minerales como el zinc y el hierro, vitales para mantener la salud cognitiva y reducir el cansancio y la fatiga, además de contribuir al óptimo funcionamiento del sistema inmunológico. La carne también aporta fósforo, que contribuye al correcto transporte de oxígeno en el cuerpo.

Tres o cuatro raciones de carne a la semana
Tan relevante es el consumo de carne en la alimentación que la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda el consumo de tres o cuatro raciones (100-125 grs.) a la semana priorizando las carnes de bajo contenido en grasa y de producción sostenible.
En este sentido, la carne Miguel Vergara Blonda se convierte en el aliado perfecto por su alto aporte proteico y su bajo contenido en grasa. Y es que a pesar de ser una carne de bajo contenido energético, aporta cantidades importantes de micronutrientes como son el hierro, el zinc, el magnesio, el selenio, el fósforo y el potasio, que transportan oxígeno a los tejidos, previenen el deterioro del rendimiento físico y el daño oxidativo, entre otras funciones.

Por todo esto, se puede concluir que la carne ha de estar incluida en la dieta de cualquier persona a lo largo de su vida, no solo en la tercera edad.
Por ejemplo, es básica para la energía de niños y adolescentes, pero también en el resto de la población, incluso en casos muy concretos. La carne roja en mujeres embarazadas permite cubrir los requerimientos de vitaminas, proteínas, aminoácidos y minerales para un óptimo desarrollo, al mismo tiempo que ayuda a prevenir enfermedades.
